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Sunday, March 29, 2015

Licencia Social para Operar: claves para entender el problema del proyecto Tía María

Casi $1000 millones de inversión en juego en el caso Tía María
Mucho se viene hablando en estos días sobre el problema de la puesta en funcionamiento del proyecto minero Tía María, y por qué es importante y estratégico para el Perú, luego de las marchas y contramarchas de las últimas horas en torno a su cancelación. Aquí me gustaría dar algunos alcances sobre lo que es este proyecto, qué pasó en el camino y por qué estamos donde estamos. 
  • Hagamos un poco de historia

Tía María es un proyecto cuprífero (explotación y procesamiento de mineral oxidado) ubicado en el distrito de Cocachacra, en la provincia arequipeña de Islay. El proyecto data del año 2006, tiempo en el que se iniciaron los primeros trabajos exploratorios a cargo de la compañía minera Southern Perú, subsidiaria de la mexicana Southern Copper. 

Ubicación del proyecto
Ese mismo año, la compañía esperaba tener listos los primeros estudios de factibilidad hacia el tercer trimestre del 2007. Se estima que la duración del proyecto sería de aproximadamente 18 años. 

El proyecto se pensó en dos grandes fases que incluyen la explotación del depósito La Tapada a través de un tajo abierto entre el año 3 y el año 15. Luego, también en tajo abierto, se pensaba ejecutar el depósito mineralizado Tía María. 

  • El problema del agua

La primera opción para Southern Perú en relación al suministro de recurso hídrico para la viabilidad del proyecto fue siempre a través del agua subterránea del acuifero aluvial del río Tambo.

Esta opción fue documentada y detallada en el primer Estudio de Impacto Ambiental (EIA)  presentado por la compañía, y es precisamente este punto el centro de toda la controversia. 

Para los regantes, pobladores y productores del Valle del Tambo el impacto que el proyecto tendría en sus condiciones de vida sería fortísimo, aún cuando en el EIA propuesto se hablaba solamente de un impacto mínimo en términos de disponibilidad y calidad del agua.


La base de la propuesta hidrogeológica se detalla en el “Estudio de abastecimiento de agua – opción agua subterránea del acuífero aluvial del Río Tambo”. Sin embargo, para las organizaciones comunales se debió desarrollar otros estudios complementarios como estudios de balance hídrico; de balance ecológico; así como estudios de cambio climático en la cuenca del Rio Tambo.

  • El conflicto

Hacia setiembre del 2009 se realizó una consulta en la que participaron pobladores de  Cocachacra, Mollendo, Matarani, Dean Valdivia y Punta de Bombón. Evidentemente el resultado devino en la desaprobación del proyecto por parte de las comunidades.


En marzo del 2010 la conflictividad escala mucho más. En ese momento se puede observar la participación de organizaciones contrarias a la actividad minera en coordinación con la población. Se puede identificar a la Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (Conacami) y la ONG Labor. Además también están presentes la Coordinadora Provincial Contra la Agresión Minera que incluye a los Frentes de Defensa de Recursos Naturales y a la Central General de Trabajadores del Perú.

En mayo Southern Perú explora la posibilidad de instalar una planta desalinizadora en vez de utilizar el agua del río Tambo, ante la incredulidad de la población.

Hacia noviembre del mismo año continuaban las protestas contra el proyecto Tía María, y el entonces ministro de Energía y Minas Pedro Sánchez, propone que un equipo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) asesore la evaluación del EIA del proyecto. 

En marzo del año siguiente la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos hizo una serie de observaciones al EIA presentado por Southern Copper respecto del proyecto Tía María; dando como resultado la recomendación de aplazar la aprobación del estudio. Los motivos fueron básicamente tres: insuficientes datos técnicos, omisión de datos, y poco desarrollo de puntos específicos.


Entre las observaciones se hace notar que el EIA no toma en cuenta los antecedentes regionales y locales de la zona, ni elementos que permitan una mejor comprensión de la realidad. 

El EIA de Tía María tampoco contó estudios de vegetación y hábitats para identificar las posibles pérdidas ambientales. 

El documento no hace mención a las distancias necesarias entre los centros educativos y de salud con el Área de Influencia Directa (AID) del proyecto.

Fueron en total 138 observaciones las que se encontraron en el EIA del proyecto que fueron enviadas al Ministerio de Energía y Minas (MEM), y que posteriormente tendrían que ser subsanadas si se quería continuar con la viabilidad del proyecto.

En febrero del 2012 se informaba la intención del grupo Mexico, matriz de Southern Perú, de continuar con el proyecto Tía María a través de la presentación de un nuevo EIA que tome en cuenta las 138 observaciones presentadas al MEM por la UNOPS. 

Ya en este punto, y en un ambiente de plena conflictividad, la minera venía ofreciendo la posibilidad de desalinizar el agua de mar para sus operaciones mineras; posibilidad que aún no era  creíble por la población.

  • Primero agua, luego mina.

Para el analista Jose Luis López Follegatti, el error del gobierno radicó en su posición inicial respecto al inicio de operaciones del proyecto, cuando aún no se había construido una represa de agua  que pueda cubrir las necesidades agrícolas en el valle de El Tambo.

“El reservorio ubicado en la frontera de Moquegua con Arequipa es una garantía para que no haya problemas en la provisión de agua. El ministro Merino se ha apresurado en decir que sale Tía María sin decir que primero sale el reservorio. La política de primero el agua y después la mina no se está aplicando debidamente” sostuvo López Follegatti.

  • Piden mayor diálogo con la población

En este punto parecería claro que todos los involucrados tenían la percepción que era necesario mejorar el diálogo para alcanzar la Licencia Social para Operar si se quería hacer viable el proyecto. 

En noviembre del 2013, el presidente del Gobierno Regional de Arequipa de ese entonces, Juan Manuel Guillen consideró que para la obtención de la LSO, Southern debería tener una actitud más humilde y dejar atrás actitudes soberbias como lo hizo en el pasado. 

“Una cuestion fundamental para lograr la Licencia Social es el cambio de actitud de la empresa para superar la relación tensa que tuvo con la población. Los dirigentes sostienen que incluso intentaron dividir a las organizaciones de los agricultores” comentó Guillen a El Comercio de Lima.

Por su parte, Julio Morriberón Rosas, director de Relaciones Institucionales de Southern Perú declaró al diario El Comercio que "en el pasado se cometieron errores a nivel del proyecto Tía María, como el pasivo que arrastraba  la minera por la contaminación a través de los humos que se generaron en Ilo y que llegaron hasta el Valle de Tambo".

El plan de la minera era "reiniciar" el diálogo con la población, hacer una explicación detallada de las 138 observaciones que formuló la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios de Proyectos; y obtener la ansiada Licencia Social para Operar, que hasta ese momento le era esquiva. 

“Aquí no se aprobará nada, simplemente vamos a comenzar a despejar las dudas que se generen. Estamos dispuestos a escuchar todas las opiniones y hacer los ajustes que sean necesarios”, comentó Morriberón a El Comercio.

Talleres participativos organizados por Southern, a lo mejor un poco tarde
  • Más protestas

Las protestas continuaron a lo largo del 2013 durante los talleres participativos que la compañía estuvo realizando con la comunidad. En diciembre de este año, pobladores de Cocachacra realizaron una huelga de hambre que pretendía expresar su rechazo al proyecto, y a la exposición del EIA que la compañía pretendía desarrollar. 


  • Se aprueba nuevo EIA
En agosto del 2014 se aprueba el nuevo EIA presentado por Southern Perú. El punto más relevante del documento es el que tiene que ver con la confirmación de la construcción de una planta desalinizadora que cubriría las necesidades hídricas del proceso minero. 

La minera entiende que las relaciones con la comunidad han mejorado significativamente y propone el inicio de las operaciones lo antes posible, es decir hacia fines del 2016.

Hacia diciembre del 2014, los alcaldes electos de Arequipa se pliegan al paro convocado en rechazo al proyecto. El nuevo alcalde de Islay, Richard Hitler Ale Cruz, es uno de los promotores más activos; y fue parte, además, de las protestas en contra de las audiencias convocadas por la mina.

Jaime De la Cruz Gallegos, electo alcalde de Dean Valdivia declaró: "La posición que tenemos es única, la mina no va a operar en el valle y no cesaremos hasta conseguir que abandonen el proyecto", comentó. 
  • 6 años de protestas

Hacia finales de diciembre, y luego de diferentes audiencias participativas, Southern Perú considera que ya obtuvo la Licencia Social para Operar. Sin embargo, el viernes 23 de marzo se planificó un paro en rechazo a la actividad minera en el valle del Tambo. Para tratar de minimizar el impacto se instaló una mesa de diálogo con la presencia de los ministros de Agricultura, Juan Manuel Benites; de Energía y Minas, Rosa Ortiz; y del Ambiente, Manuel Pulgar.

Sin embargo, esto no aplaca las protestas



  • "Terrorismo antiminero"

La mañana del 27 de marzo en Radio Programas del Perú; Julio Morriberón director de Relaciones Institucionales de Southern Perú, anuncia la cancelación del proyecto Tía María. 

"Después de evaluar la total politización en el valle y la falta de decisión de las autoridades competentes, estoy aquí para anunciar la cancelación del proyecto Tía María y el retiro total de nuestra inversión en la Región Arequipa" puntualizó Morriberón

Inmediatamente la noticia alarmo al sector financiero y político del país; en donde diferentes actores de la escena política y empresarial opinaron al respecto.


La ministra de Energía y Minas salió inmediatamente a los medios a negar la versión de Morriberón, anunciando que conversó con el CEO de la minerá, y que pronto estarían enviando un comunicado negando que el proyecto Tía María sea cancelado. 


Finalmente, se publica una nota de prensa descartando la información de la mañana y que solo se puede interpretar como una movida de la mina por captar la atención del gobierno respecto de su apoyo a la promoción del proyecto en relación con la polarización política que se viene dando en la zona.


  • Licencia Social para Operar
Como mencioné en un post anterior sobre el caso Conga, la Licencia Social para Operar es un proceso que se inicia incluso antes de la fase exploratoria, se extiende durante el ciclo de vida del proyecto; y está basado en las percepciones que se tiene sobre la compañía, sobre su reputación y antecedentes. En este caso, Southern ya tenía una mala reputación por el caso de contaminacion en Ilo, y se tenía el temor de que se repita en la zona. 

La pregunta, más allá de los talleres participativos que se han desarrollado para cumplir con la nomatividad, es si se hizo un estudio de percepciones entre la población para ver cómo tomarían la presencia de un proyecto minero de esta envergadura. 


Las tardías campañas comunicacionales de Southern explicando la naturaleza del proyecto apelan a la razón, sobre la base de una mala percepción de la población: la gente no cree en la mina, y probablemente no quiera creer. Mientras tanto, los grupos en contra de la actividad minera apelan a la emoción, incluso cuando carezcan de bases técnicas para oponerse a la minería en la zona.

La siguiente pregunta es, ¿hasta qué punto es responsabilidad del Estado remediar una situación que es sobretodo responsabilidad de la mina: relacionamiento comunitario

Aún cuando existen grupos politizados entre la población y las organizaciones de base ¿no es acaso responsabilidad de Southern Perú asegurarse que su credibilidad entre la población se refuerce?

Es necesario trabajar más en el desarrollo de técnicas que aseguren la obtención de la Licencia Social para Operar, y dejar de verla como un momento que acaba con tres talleres participativos de explicación de un proyecto; más todavía, tomando en cuenta todos los antecedentes que hemos detallado en el presente artículo.


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