Para todos en el mundo, el año 2020 ha sido harto complicado y, en más de una ocasión, sombrío. Hubo muchos sueños interrumpidos e incluso truncados por una coyuntura básicamente impensable que, por primera vez, escapaba de las manos de todos y abatía nuestras proyecciones y planes más anhelados.
Y es que hemos vivido desde siempre en el marco de la utópica ilusión de que todo lo podemos con nuestras propias fuerzas y que podemos controlar todas las variables que tenemos a disposición.