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lunes, 26 de octubre de 2015

Cómo la regla de los 20 segundos puede cambiar tu vida

El fin de semana anterior has comido toda la comida del mundo y  has decidido que el lunes sales a correr sí o sí, promesa de scout. Finalmente el lunes llega pero nunca saliste a correr. Motivos innumerables: te levantaste tarde, tenías flojera, hacía frío, etc.

De buenas intenciones... 

Pero bueno, la misma circunstancia podemos encontrarla en diferentes actividades de nuestro día a día, por ejemplo: has planificado que tu fin de semana será muy productivo; pero por una u otra razón esto nunca sucede. Tal vez has decidido que dedicarás un día para ordenar toda la información que tienes en tu computadora, pero esto jamás pasa porque aparece un asunto más importante.

Cada uno de nosotros, en algún momento hemos sucumbido ante la tentación de aplazar las cosas hasta el limite final; o simplemente no hacerlas hasta que llegué el "mejor momento". Creo que es un mal endémico en una sociedad y época caracterizada por el exceso de fuentes de distracción.

De lo anterior podemos notar que hay dos momentos claros en esto de ponernos a hacer lo que realmente tenemos que hacer

a). La planificación de las actividades.
b). La ejecución de las actividades.

En (a) está representado el diseño, la arquitectura de todo aquello que tenemos en mente, y como lo queremos plasmar; mientras que (b) es la puesta en marcha del proyecto. Entre (a) y (b) está la zona de la procastinación y aplazamiento. 

Se dice que las tres cuartas partes de los estudiantes son procastinadores, y la mitad son aplazadores; es decir que probablemente solo un poco más de la cuarta parte de ellos puede ejecutar aquello que realmente se propone.



La regla de los 20 segundos
El tiempo entre nuestro impulso inicial por hacer las cosas y su satisfacción es estimado en 20 segundos; lapso en el que puede aparecer cualquier distractor que aplazará o evitará aquello que teníamos programado. 

Este principio fue expuesto por el profesor Shawn Achor, de la Universidad de Harvard, en su libro La Ventaja de la Felicidad; y se basa en la reducción de energía para aquellos hábitos que queremos adoptar, y aumentarla para aquellos que queremos evitar. 

La idea central es que podamos diseñar nuestro mundo de tal manera que aquello que queremos adoptar sea sencillo de alcanzar. 

Por ejemplo, si queremos hacer ejercicios por las mañanas tener la ropa de deporte al pie de la cama nos ayudará a reducir el nivel de energía entre nuestra intención y la puesta en práctica. Lo mismo es aplicable con cualquier otra actividad diaria.

Si hemos decidido estudiar, por ejemplo, deberíamos alejar todos los distractores; alejar el celular, alejar la TV, y enfocarnos en aquello que tenemos pendiente. ¿Difícil no? Pero para Achor, esto puede ayudarnos a establecer hábitos productivos y reducir nuestra procastinación.



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domingo, 16 de junio de 2013

7 consejos para evitar que tu empresa se convierta en un zombie


Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con el gerente general de una gran compañía sobre la importancia de la visión compartida en una empresa; es decir ese sentimiento común que involucra a toda el negocio hacia el logro de sus objetivos y metas.

La misión compartida es, a mi modo de ver el alma de la empresa, la razón de ser que tienen los trabajadores para tomar impulso diariamente; y afrontar a modo de reto las dificultades que los separan de sus objetivos corporativos, profesionales y personales.

Pero, ¿qué sucede cuando no existe visión compartida? Lo que sucede es simple, la empresa pierde su alma y vive en estado zombie, moviéndose de manera autómata y desarticulada. Este es un escenario en el que los miembros de una organización solo están comprometidos con su quincena y fin de mes; más que por los objetivos de la empresa.

¿Qué hacer para evitar esta situación? Aquí voy a compartir algunos consejos que pueden evitar que nuestra empresa se convierta en un zombie.

#1 Liderazgo empresarial
El liderazgo es uno de los elementos más importantes en nuestro esfuerzo por evitar que nuestra organización tenga una visión compartida y no se convierta en un zombie. Implica una gerencia general que inspire a los colaboradores de la empresa, y los motive a un norte del que todos serán parte a mediano plazo.

#2 Walk the talk
Walk the talk es la frase en inglés que nos habla de la importancia de la coherencia entre aquello que decimos y hacemos. En una empresa que no tiene esa necesaria coherencia, los trabajadores pierden la motivación y las expectativas en la misión y naturaleza del negocio. Genera coherencia y aumentarás la credibilidad en la empresa y sus objetivos.

#3 Retroalimentación
Una compañía viva es aquella que tiene sus canales de comunicación ascendente y descendentes operativos, los mismos que permiten fluidez de mensajes entre los diferentes niveles de la organización, de tal manera que los colaboradores de la compañía sepa exactamente que es lo que ésta espera de ellos.

#4 Identidad definida
La identidad corporativa de la organización es una variable primordial en el desarrollo de la visión compartida. La identidad corporativa genera aquel sentimiento de unicidad necesario en una organización fuerte y orientada al futuro.

#5 Cultura de apoyo
Las organizaciones orientadas a desarrollar una cultura de apoyo generan un gran sentido de pertenencia; variable necesaria en el momento de compartir la visión de la empresa. La cultura de apoyo tiende a perfilarse como una del tipo fuerte, basada en la gente y en la participación y la colaboración.

#6 Dinamismo gerencial
El dinamismo gerencial se refiere a aquella característica orientada al cambio y a la toma de decisiones estratégica. El dinamismo gerencial es abierto a las nuevas tendencias, y a las soluciones novedosas. Una organización zombie es enemiga de este tipo de estilos de gestión, dado que prefiere estilo más conservadores y menos orientada a la innovación.

#7 Mucha paciencia

Finalmente, la paciencia es básica. Una organización orientada a la visión compartida es parte de un proceso diario con un énfasis especialmente inclusivo. Se requiere tiempo y constancia para tener una empresa orientada a la visión compartida y alejada del autómata comportamiento zombie.  


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